En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
La ansiedad y la depresión, dos enfermedades mortales
La ansiedad y la depresión son dos trastornos mentales que afectan a millones de personas en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la principal causa de discapacidad y... -
La historia de la Virgen de Guadalupe
La Virgen de Guadalupe es una de las manifestaciones más queridas y veneradas de la Madre de Dios en México y en todo el continente americano. Su imagen, que se conserva en la basílica de Guadalupe,... -
La Sanación desde la Conciencia (I)
Somos seres holístico conformado por cuerpo, mente, emociones y espíritu. Necesitamos tener una actitud mental positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás, esto nos permite tener las emociones...