Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Creencias
Una creencia es la certeza de poseer la verdad acerca de algo. Desde que tenemos memoria incorporamos las creencias a nuestra vida y nos formamos alrededor de ellas. Somos nosotros quienes... -
Ámate a ti mismo(a)
Amar a Dios sobre todas las cosas, nuestro primer mandamiento. Sin embargo amar a Dios implica entonces Amarte a ti mismo, porque ya sabemos que somos una chispa de Él. Pero, no estamos... -
Cómo alimentar nuestro niño interior
Tu niña o tu niño interior existe, es tu alegría, tu capacidad de desenfadarte, tus ganas de soñar, tu ilusión, las cosas que valen la pena, el amar por el placer de amar, el compartir por diversión... -
¿Cómo crear y diseñar un mandala?
Al crear un Mandala, el principal reto es dejar fluir todo tu ser, que la imaginación se apodere de los colores y de las formas, y deja fluir la energía, la creatividad. -
¿Libertad o liberación?
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por...