Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La sanación del alma al ritmo de los cuencos tibetanos
El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales... -
Comenzando con el Feng Shui
Todo tiene Chi: Todo lo que nos rodea, desde los seres vivos hasta los objetos inanimados están cargados de energía que interactúa con nuestra propia energía. Cada objeto que tenemos en nuestra... -
El Tunel del amor de Kleven en Ucrania
El Túnel del amor de Kleven en Ucrania es uno de los lugares más románticos y fotogénicos del mundo. Se trata de un tramo de vía ferroviaria de unos tres kilómetros que atraviesa un bosque y que... -
Aproximación a la Cábala
La Sabiduría de la Cábala: El estudio de la Cábala está envuelta en varias dificultades. Dicha ciencia se concentra en la dimensión espiritual y abstracta, para tratar sobre temas... -
Importancia de la respiración consciente
Respirando nos conectamos con el aquí y el ahora, la respiración consciente nos lleva a nutrir a todo nuestro físico y energético.