Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Nos Proyectamos
Las personas a nuestro alrededor son nuestro espejo. Eso que percibes en otros y te hace daño también es tuyo, de no ser así no te causaría ningún efecto emocional, por eso, percibes en los... -
Una copa de vino para no sufrir derrame
El vino es una de las bebidas alcohólicas más antiguas y populares del mundo, y también una de las más estudiadas por sus posibles efectos sobre la salud. En particular, el vino tinto ha sido... -
Él siempre nos habla
Honestamente, ¿Cuántas veces escuchamos eso de acallar la mente? Últimamente muchas veces, más de las que quisiéramos. Por otra parte, acallar la mente parece imposible, pues nuestro cerebro está... -
La Compasión
La compasión es un estado mental, lo contrario a violencia o agresión. Es una emoción trabajable a través de la inteligencia emocional, basándose en la empatía, y que tiene como finalidad alcanzar... -
Belleza desde la cripta: Los esqueletos enjoyados de Europa
Los esqueletos enjoyados de Europa son una colección de restos humanos decorados con oro, plata, piedras preciosas y telas finas. Estos esqueletos fueron venerados como santos y reliquias en varias...