Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Enfrenta los desafíos
"El crecimiento significa que están absorbiendo algo nuevo cada día, y esa absorción sólo es posible si están abiertos. Ahora sus ventanas se encuentran abiertas y también las puertas: a veces... -
La Compasión
La compasión es un estado mental, lo contrario a violencia o agresión. Es una emoción trabajable a través de la inteligencia emocional, basándose en la empatía, y que tiene como finalidad alcanzar... -
Mineralogía: Amatista
La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años. Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos... -
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo...