El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Él siempre nos habla
Honestamente, ¿Cuántas veces escuchamos eso de acallar la mente? Últimamente muchas veces, más de las que quisiéramos. Por otra parte, acallar la mente parece imposible, pues nuestro cerebro está... -
Olores Anti Estres: Aromas que relajan
El estrés es una reacción del organismo ante situaciones que percibe como amenazantes o desafiantes. El estrés puede tener consecuencias negativas para la salud física y mental, como ansiedad,... -
Lo que quiero y lo que hago II
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e... -
Mejorar nuestra salud es fácil con la ayuda del Feng Shui
El Feng Shui tiene numerosos consejos para ayudarte a mejorar tu salud. La salud es lo más importante que tenemos. La relación entre la salud y el medio ambiente donde vivimos o trabajamos, es muy... -
Numerología: el significado de los números
Para averiguar nuestro número debemos sumar los números de nuestra fecha de nacimiento y si obtenemos un número superior al 9, simplificar nuevamente hasta obtener un número de un dígito entre el 1...