En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Cuántas veces hemos dicho?
Cuántas veces hemos dicho o hemos escuchado decir Dios o La Vida me ha quitado a Hijo (a) ,a mi Esposo (a), a mi Hermano (a), a mis Padres, a mi Amigo (a), a mi ser o seres Queridos, pero... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. -
Si no desayunas podrías sufrir un infarto
El desayuno es la comida más importante del día, según el dicho popular. Sin embargo, muchas personas se lo saltan por falta de tiempo, de apetito o de hábito. Lo que quizás no sepan es que esta... -
Cura para "La tristeza" (Reflexión)
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó: -
¿Sabes qué es el Curso de Milagros?
Un curso para despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor. Conocí el curso de Milagros cuando leí “Regreso al Amor” un libro escrito por Mariam Williamson, quien...