Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Trucos para reforzar el Chi
El chi es la energía vital que fluye por todo el universo y que influye en nuestra salud, bienestar y prosperidad. El feng shui es el arte milenario de armonizar el chi en nuestro entorno, mediante... -
¿Eres gallo o Búho? Tus genes determinan tus hábitos nocturnos
¿Eres de los que se levantan temprano o de los que se quedan hasta tarde? ¿Te gusta la rutina o prefieres la improvisación? ¿Te cuesta concentrarte o eres muy productivo? Estas y otras... -
Cómo disfrutar de la soledad
La soledad es una experiencia subjetiva que implica sentir una falta de conexión o afecto con los demás. Aunque muchas veces se asocia con sentimientos negativos como tristeza, ansiedad o depresión,... -
La hidratación tiene que ser primordial para el ser humano
El agua es un nutriente esencial para la vida y el componente más abundante de nuestro cuerpo. Sin embargo, a menudo no le damos la importancia que merece en nuestra alimentación y en nuestras guías... -
El Masaje Energético
La Medicina Tradicional China conceptualiza al Masaje como un arte de sanación y ocupa, dentro de las diferentes formas de terapia, el papel central. Como para indicarnos que a partir de la terapia...