En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La obsesión con el espejo y los defectos
El espejo es un objeto que nos permite ver nuestro reflejo, y que puede ser una fuente de satisfacción o de insatisfacción con nuestra imagen física. Mirarse al espejo es una conducta normal y... -
Equilibrio entre emoción y razón
Nuestra incapacidad para vivir en la incertidumbre, para aceptar las cosas tal y como ocurren, nos hace imaginar un mundo que funciona siguiendo las reglas de nuestro raciocinio, lo cual nos... -
Redescubrimiento de una Tumba Faraónica de 2.700 Años en Egipto por Expertos Españoles
En un hallazgo arqueológico de gran relevancia, un equipo de expertos españoles ha redescubierto una tumba faraónica de aproximadamente 2.700 años de antigüedad en la ciudad arqueológica de Luxor,... -
DIOS los crea y ellos se juntan
Dicen que los refranes recogen la sabiduría popular, “Dios los crea y ellos se juntan”, es la forma popular de decir que los integrante de una pareja se complementan, la personalidad de uno de los... -
La Importancia de la Mirada Sistémica en La Organización
Para comenzar la presente reflexión es preciso resaltar que las organizaciones son sistemas, conformados a su vez por sub sistemas que interactúan entre sí.