Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mineralogía: Jade
Antes de nada indicar que, en este artículo, nos basaremos sobre todo en las propiedades del Jade verde, ya que es el más común y utilizado tanto en magia como en sanación. No obstante realizaré a... -
Otra prueba para la Teoría de la Relatividad
La teoría de la relatividad general de Albert Einstein es una de las más importantes y revolucionarias de la física moderna. Según esta teoría, el espacio y el tiempo no son absolutos, sino que se... -
Libertad
¨Y ¿qué hay sobre la libertad? No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de... -
10 cosas que la ciencia nunca pudo explicar
La ciencia ha logrado desentrañar muchos de los misterios del universo, pero aún hay fenómenos que desafían nuestra comprensión. A continuación, exploramos diez de estos enigmas que han dejado... -
Ritual de Solsticio de Invierno y Espíritu de la Navidad (Parte 3)
Para esta última parte, se realiza una oración de bienvenida al Espíritu de la Navidad, con la cual se cierra el ritual.