El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Niveles de verdad
Hoy quería hablarle de la importancia de cuidar lo que decimos y hacemos. En estos momentos que estamos viviendo, donde tenemos diferentes formas de ver las cosas y por lo tanto de... -
Mineralogía: Turquesa
Su nombre viene a significar “Piedra Turca”, aludiendo a los mercaderes Turcos que fueron los primeros en introducirla en Europa a través de la ruta de la Seda. Es considerada piedra sagrada para... -
La Teoría de las Inteligencias Múltiples
La teoría de las inteligencias múltiples fue propuesta por el psicólogo estadounidense Howard Gardner en 1983. Esta teoría desafía la noción tradicional de una inteligencia única y homogénea,... -
Culpable
Sentirse culpable de algo tiene serias consecuencias sobre nuestras vidas, opacan nuestra visión del mundo, nos hace llevar pesadas cargas que complican nuestro andar y nos colocan en una de las... -
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.