Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Lo mejor para usted
Juan salió de su casa dispuesto comerse una rica ensalada que había degustado el mes pasado en el Restaurant Lo Mejor para Usted. Al llegar fue recibido por un amable mesonero. Juan no... -
Beneficios de los besos para la salud
Ah, el beso. Puede ser tantas cosas: dulce, amoroso, extraño, intenso, trasportador, decepcionante, aburrido, sublime, que te cambia la vida. En el lado delicioso y apasionado del... -
Sé un maestro y no un consejero
Había una vez una niña que se sentía sola, su mamá siempre estaba trabajando y sus dos hermanos mayores jugaban ellos dos, la hermana mayor estaba ocupada ayudando a su mamá y el hermanito menor era... -
10 Razones para andar en Bicicleta y mejorar tu salud
Andar en bicicleta es una actividad física que tiene múltiples beneficios para la salud, el bienestar y el medio ambiente. Se trata de un ejercicio aeróbico que mejora la capacidad cardiovascular,... -
Dormir adecuadamente es imprescindible para mantener el bienestar integral del cuerpo
Dormir es una actividad vital que ocupa aproximadamente un tercio de nuestra vida. Durante el sueño, nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperan, se reorganizan y se preparan para afrontar un nuevo...