Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Dormir adecuadamente es imprescindible para mantener el bienestar integral del cuerpo
Dormir es una actividad vital que ocupa aproximadamente un tercio de nuestra vida. Durante el sueño, nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperan, se reorganizan y se preparan para afrontar un nuevo... -
París y alrededores
Es una metrópoli archiconocida, capital de Francia, dividida en 20 distritos (o pequeños municipios), que van en forma de espiral, del centro hacia la periferia. Los primeros números son céntricos y... -
Mineralogía: Lapislazuli
Es considerada una de las piedras más apreciadas a lo largo de la historia. Se decía que la Atlántida fuel levantada gracias a esta piedra. Siempre se la ha asociado con los Reyes y Reinas. En la... -
Luz para el camino (Reflexión)
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. -
Simbolismo Feng Shui
Al poner en la casa símbolos de buena suerte se activa el chi propicio. El Feng Shui simbólico enseña el significado de cada uno, colocarlos de manera correcta y en los sectores adecuados de...