Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Hermes Ramirez: Predicciones 2016 (Completas)
A nuestros lectores, les presentamos las predicciones que Hermes "El iluminado de Latinoamérica" presentó en el programa Especial de Predicciones 2016 por el canal Televen. Aunque algunas... -
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello. -
Cinco alimentos que embellecen
La belleza no solo depende de los productos cosméticos que usamos, sino también de los alimentos que consumimos. Una dieta equilibrada y variada puede aportarnos nutrientes esenciales para cuidar... -
Rutina de ejercicios de yoga para adultos mayores en casa
Esta práctica además de ayudarte a fortalecer el espíritu, puede reducir la presión alta, mejorar la circulación, combatir los dolores crónicos y liberar el estrés. -
Nos Proyectamos
Las personas a nuestro alrededor son nuestro espejo. Eso que percibes en otros y te hace daño también es tuyo, de no ser así no te causaría ningún efecto emocional, por eso, percibes en los...