Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Frutas para adelgazar?
Las frutas son alimentos que aportan numerosos beneficios para la salud, gracias a su contenido en vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra y agua. Además, son bajas en calorías, grasas y sodio,... -
Ámate a ti mismo(a)
Amar a Dios sobre todas las cosas, nuestro primer mandamiento. Sin embargo amar a Dios implica entonces Amarte a ti mismo, porque ya sabemos que somos una chispa de Él. Pero, no estamos... -
La meditación potencia la salud celular
La meditación es una práctica milenaria que consiste en entrenar la atención y la conciencia para alcanzar un estado de calma y claridad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que la... -
Hermes: La personalidad psíquica más prestigiosa de Latinoamérica
Hermes está de fiesta, recientemente en un encuentro muy íntimo con los diferentes medios de comunicación, acaba de presentar sus cartas “Exclusivas” del TAROT ENAE. El iluminado de Venezuela... -
Se dice fácil...
Llega la hora de pisar tierra y darnos de frente contra nosotros mismos. Es bastante lo que se ha escrito en este blog, en internet, en libros, grafitis, etc… sobre el tema de ser mejores...