Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El estrés aumenta el riesgo de padecer diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de los niveles de azúcar en la sangre debido a una deficiencia o resistencia a la insulina, la hormona que regula el... -
¿Cómo controlar la ira?
La ira es una emoción normal y adaptativa que nos ayuda a defendernos de las amenazas y a expresar nuestro desacuerdo o malestar. Sin embargo, cuando la ira se vuelve frecuente, intensa o... -
Cómo blanquear los dientes con productos naturales
Los dientes blancos son un signo de salud y belleza, pero con el tiempo pueden perder su brillo por el consumo de ciertos alimentos y bebidas, el hábito de fumar, el envejecimiento o la falta de... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos... -
Si, el mundo necesita idiotas!
Toda la historia de la humanidad es un largo e injustificado crimen en contra del individuo para satisfacer los intereses de los que ostentan el poder, los eruditos y ricos que también lo ostentan....