Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
5 cosas que debes saber sobre el acetaminofén
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés), recientemente publicó una advertencia dirigida a los doctores acerca de prescribir medicamentos... -
Estudio: Hijos pueden parecerse a expareja de la madre
Sin necesidad de que haya infidelidad, un hijo podría parecerse a la pareja anterior de la madre. Aunque pueda sonar extraño, esta teoría es factible en el mundo animal. -
La ansiedad y la depresión, dos enfermedades mortales
La ansiedad y la depresión son dos trastornos mentales que afectan a millones de personas en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la principal causa de discapacidad y... -
El misterio de las rocas viajeras del Valle de la Muerte
En el corazón del desierto del Mojave, en California, se encuentra el Valle de la Muerte, un lugar conocido por sus extremas condiciones climáticas y paisajes desolados. Sin embargo, uno de los... -
Amar o querer
Querer es tomar posesión de alguien o de algo, sería como buscar en los demás eso que llena tus expectativas personales de afecto y compañía. Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, sería...