En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Zona de Confort
De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque... -
Mineralogía: Ojo de Tigre
Los soldados romanos usaban ojos de tigres grabados con símbolos para protegerse durante las batallas. Eran piedras muy codiciadas por los ladrones que, entre otras cosas, les aseguraban el éxito en... -
Estudio: Hijos pueden parecerse a expareja de la madre
Sin necesidad de que haya infidelidad, un hijo podría parecerse a la pareja anterior de la madre. Aunque pueda sonar extraño, esta teoría es factible en el mundo animal. -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
¿Por qué besamos con los ojos cerrados?
Besar es una de las formas más íntimas y placenteras de expresar el amor, el deseo y la conexión con otra persona. Cuando besamos, ponemos en juego varios sentidos, como el gusto, el olfato y el...