Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Los Siete Principios Herméticos (de Hermes Trismegisto)
Hace mucho tiempo ya, y sin saber exactamente cuándo, surgió en Egipto un gran maestro, o maestro entre los maestros al que llamaron tres veces grande. Considerado un dios entre ellos le dieron el... -
Mineralogía: Amatista
La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años. Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre... -
Serendipia
"Serendipity, un accidente afortunado", dice Sara, la protagonista de la película con el mismo nombre Serendipity, explicándole al protagonista Jonathan, su palabra favorita. -
Beneficios del café que quizás desconozcas
El café es una de las bebidas más populares y consumidas en el mundo, y no solo por su delicioso sabor y aroma, sino también por sus efectos estimulantes y energizantes. Sin embargo, el café tiene... -
¿Cuántas veces hemos dicho?
Cuántas veces hemos dicho o hemos escuchado decir Dios o La Vida me ha quitado a Hijo (a) ,a mi Esposo (a), a mi Hermano (a), a mis Padres, a mi Amigo (a), a mi ser o seres Queridos, pero...