Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Trucos para reforzar el Chi
El chi es la energía vital que fluye por todo el universo y que influye en nuestra salud, bienestar y prosperidad. El feng shui es el arte milenario de armonizar el chi en nuestro entorno, mediante... -
Miedo y Amor en tiempos turbulentos
Seguramente estos días te has visto invadido por diferentes emociones que van desde la rabia, la tristeza, ansiedad, dificultad para concentrarte, dormir o simplemente muy estresado. Quizá muestres... -
Mineralogía: Citrino
Esta piedra siempre se ha asociado con las deidades solares. Antiguamente se consideraba que contenía la misma energía del sol en su interior y, por lo tanto, se usaba en ritos en los que se deseaba... -
¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos (cuencos tibetanos). Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza... -
Libertad
¨Y ¿qué hay sobre la libertad? No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de...