No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
Los beneficios de la meditación sobre la salud del cerebro
La meditación es una práctica ancestral que consiste en entrenar la mente para alcanzar un estado de conciencia plena, en el que se presta atención al momento presente, sin juzgar ni reaccionar a... -
Sé un maestro y no un consejero
Había una vez una niña que se sentía sola, su mamá siempre estaba trabajando y sus dos hermanos mayores jugaban ellos dos, la hermana mayor estaba ocupada ayudando a su mamá y el hermanito menor era... -
¿Cómo Conquistar a un Leo?
Los Leo son las personas que nacieron entre el 23 de julio y el 22 de agosto, y se caracterizan por ser creativos, generosos, orgullosos y dramáticos. Son el signo del fuego, por lo que tienen mucha... -
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.