Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de la montaña. Allí vivía el sabio que buscaba.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Laberintos
La mente humana parece un lugar sin salida para muchos de nosotros. Vivimos atrapados en el mundo de la ilusión de nuestros pensamientos, y la más grande es creer que podemos controlarlos. Como... -
Hermes: La personalidad psíquica más prestigiosa de Latinoamérica
Hermes está de fiesta, recientemente en un encuentro muy íntimo con los diferentes medios de comunicación, acaba de presentar sus cartas “Exclusivas” del TAROT ENAE. El iluminado de Venezuela... -
Estudio: Hijos pueden parecerse a expareja de la madre
Sin necesidad de que haya infidelidad, un hijo podría parecerse a la pareja anterior de la madre. Aunque pueda sonar extraño, esta teoría es factible en el mundo animal. -
¡Ten cuidado!: Los tratamientos de belleza más peligrosos
Estar bellas y bien arregladas es lo que toda mujer desea, como ir a una peluquería para arreglarse las manos, pies, colocarse uñas postizas, alisar el cabello y entre otras cosas, porque nos gusta... -
Una gran celebración con mis amigos…
Hoy tengo invitados especiales, he preparado mis mejores platos, puse el mantel que me regaló mi abuela paterna, un mantel de tela fina, blanco y calado con la paciencia que tiene quien sabe, que el...