Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo... -
Si no desayunas podrías sufrir un infarto
El desayuno es la comida más importante del día, según el dicho popular. Sin embargo, muchas personas se lo saltan por falta de tiempo, de apetito o de hábito. Lo que quizás no sepan es que esta... -
6 Buenas razones para tomar vino
El vino es una de las bebidas más antiguas y populares del mundo. Además de su sabor y aroma, el vino tiene muchos beneficios para la salud, siempre que se consuma con moderación. En este artículo... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
Libertad
¨Y ¿qué hay sobre la libertad? No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de...