En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mantras: los Sonidos de nuestra alma
Se llama Mantra a una oración corta hindú y budista que se repite muchas veces. La palabra sánscrita Mantra proviene de las raíces manas (‘mente’) y traiate ‘liberar’; por tanto, el Mantra se... -
Un libro que permite descubrir lo invisible…
Materán es licenciada en biología y doctora en ciencias, mención ecología, pero desde 1983 inicia una búsqueda de crecimiento interno y bienestar que le conduce por nuevos caminos. Desde hace trece... -
El Masaje Energético
La Medicina Tradicional China conceptualiza al Masaje como un arte de sanación y ocupa, dentro de las diferentes formas de terapia, el papel central. Como para indicarnos que a partir de la terapia... -
El Secreto de la Felicidad (Reflexión)
Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a... -
El sureste asiático, un mundo mágico
No cabe duda que el sureste asiático ejerce su magia en quienes lo visitan. Es la región de las sonrisas y la amabilidad en el trato. Delicado y exótico. Lleno de color y tradiciones. Es también un...