Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Dormir adecuadamente es imprescindible para mantener el bienestar integral del cuerpo
Dormir es una actividad vital que ocupa aproximadamente un tercio de nuestra vida. Durante el sueño, nuestro cuerpo y nuestra mente se recuperan, se reorganizan y se preparan para afrontar un nuevo... -
Estructuras cerebrales originan la espiritualidad
La espiritualidad humana, esa capacidad de experimentar sensaciones de trascendencia, divinidad y conexión con algo más grande que nosotros mismos, tiene su origen en estructuras específicas del... -
¡Ten cuidado!: Los tratamientos de belleza más peligrosos
Estar bellas y bien arregladas es lo que toda mujer desea, como ir a una peluquería para arreglarse las manos, pies, colocarse uñas postizas, alisar el cabello y entre otras cosas, porque nos gusta... -
El misterio de las rocas viajeras del Valle de la Muerte
En el corazón del desierto del Mojave, en California, se encuentra el Valle de la Muerte, un lugar conocido por sus extremas condiciones climáticas y paisajes desolados. Sin embargo, uno de los... -
¿Cómo crear y diseñar un mandala?
Al crear un Mandala, el principal reto es dejar fluir todo tu ser, que la imaginación se apodere de los colores y de las formas, y deja fluir la energía, la creatividad.