Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Mascotas que ayudan a prevenir los males del corazón
    Las mascotas no solo nos brindan compañía y alegría, sino que también pueden tener un impacto significativo en nuestra salud cardiovascular. Diversos estudios han demostrado que tener una mascota,...
  • La Cábala en nuestra época
    La cábala es una antigua disciplina y escuela de pensamiento esotérico, relacionada con el judaísmo, que busca revelar los misterios de Dios, el universo y el ser humano. A través de sus enseñanzas...
  • Dieta con menos carne y productos lácteos beneficia la memoria, según estudio
    La memoria es una función cognitiva esencial para el aprendizaje, el razonamiento y la toma de decisiones. Sin embargo, la memoria puede deteriorarse con la edad, el estrés, las enfermedades o los...
  • Compatibilidad de Aries
      ¿Quieres saber con qué signos es compatible Aries? Puedes descubrir la compatibilidad de Aries con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combintación que te...
  • La esencia antes que la apariencia
    Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.
Publicidad