Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez | instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • ¿Qué pasa si se deja de consumir azúcar durante un año?
    El azúcar es uno de los ingredientes más consumidos en el mundo, pero también uno de los más perjudiciales para la salud. Su ingesta excesiva se ha relacionado con enfermedades como la obesidad, la...
  • La Era de Acuario
    La edad de acuario es un concepto astrológico que se refiere a un periodo de tiempo en el que el sol se encuentra en el signo de acuario al inicio de la primavera (equinoccio vernal) en el...
  • Rebelión o Revolución
     Las revoluciones han fracasado, porque se trata de muchedumbres luchando contra gobiernos, que una vez que toman el poder les hacen a la humanidad las mismas maldades que sus predecesores. Las...
  • París y alrededores
    Es una metrópoli archiconocida, capital de Francia, dividida en 20 distritos (o pequeños municipios), que van en forma de espiral, del centro hacia la periferia. Los primeros números son céntricos y...
  • Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
    Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe...
Publicidad