Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Un libro que permite descubrir lo invisible…
    Materán es licenciada en biología y doctora en ciencias, mención ecología, pero desde 1983 inicia una búsqueda de crecimiento interno y bienestar que le conduce por nuevos caminos. Desde hace trece...
  • La meditación potencia la salud celular
    La meditación es una práctica milenaria que consiste en entrenar la atención y la conciencia para alcanzar un estado de calma y claridad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que la...
  • Reconociendo las heridas emocionales
    Cada vez que estoy con un Cliente en terapia, me doy cuenta lo difícil que a veces resulta, reconocer las emociones. El cuerpo guarda todas las memorias de las heridas vividas y el mismo se va...
  • Acompáñame a
    Hola mi gente FITNESS de Venezuela y el mundo.... Posiblemente definir músculo sea la tarea más complicada en el gimnasio. Después de la fase de volumen donde aumentamos el tamaño de los músculos...
  • Mercurio Retrógrado: Más Allá del Caos
    Cuando Mercurio, el planeta de la comunicación y el pensamiento, entra en su fase retrógrada, el mundo parece sumergirse en un torbellino de malentendidos, fallas tecnológicas y retrasos.
Publicidad