Me permito hacer algunas reflexiones sobre el amor de parejas (eros), por supuesto sin ser un erudito en la materia y respetando y disculpandome antes quienes si.

col ag

A mi entender;

El tema del amor de pareja va más allá de una relación, de un documento, un rol o una cama.

Entiendo este, como el vehículo que nos permite  descubrirnos y reconocernos en el ser que amamos, como la capacidad de entender que no nos pertenece, que es libre de estar o no , de quedarse o simplemente seguir de largo, he allí la esencia del amor: querer estar voluntaria y silenciosamente,  estar allí, a un costado, apoyándo y siendo parte importante del otro, sin compromisos egoístas que devengan en obligatoriedad o sumisión.

Es una suerte de  ecuacion cuyo resultado siempre será positivo, en la cual la incógnita es la la felicidad, y al despejarla, alcanzaremos este objetivo supremo, con la certeza  de que somos seres de luz, capaces de amarnos a nosotros mismos, asi como de respetar y defender  nuestras decisiones con la misma intensidad y fervor que las de nuestra contraparte.

Es poner nuestro mayor esfuerzo en generar los cambios en nuestra alma, que permitan vendernos tal cual somos; frontales, sin falsos rostros,  auténticos y abiertos a aceptar a quien  amamos  de la misma forma, solo con los preceptos que imponga nuestra moral y valores aprendidos , devenidos en paradigmas de nuestra consciencia.

Pero siempre el amor genera amor y como bien dice Antoine De Saint-Exupery en su obra magna EL PRINCIPITO, mientras este mantiene un dialogo con su amada Rosa: "  .... La mejor manera de retribuir amor, es dejarse amar..." el amor no se puede recompensar con efectos materiales, porque no puede pagarse, no está a la venta, no se alquila o se entrega en donacion, es de otro nivel y vaya que nivel !!! , de allí que la retribución sea su contrapartida mas acertiva.

Cuando el amor, es sincero no mutará nunca ante factores materiales, como el dinero, la distancia, un estatus o el paso del tiempo en nuestras vidas, más si lo hará ante la inexistencia cde valores  como el respeto, la confianza, la lealtad o, ante la aparición obsenos vicios como la traición, el maltrato o el abandono.

En fin, podría hacerse eterno escribir sobre el tema, pero a resumidas cuentas, solo quiero  recalcar que a cada Principito obtendrá su  Rosa,  y que nada de lo que suceda en el mundo material debe cambiar  la idea del reino o planeta simbólico que queramos ofrecerle, desde el mas suntuoso diamante hasta la mas humilde piedra deberá ser cargado  de ese sentimiento y ser ofrecida a ese ser que amamos y sabemos que nos ama,  solo por el simple hecho de decidir estar alli siempre para nosotros.

 

Richard Vegas Junio 2019

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