Lectura recomendada

 Cuando alguien me “quite algo” o pierda algo... Lo agradeceré, por ayudarme a recordar que no soy lo que he perdido.

col ag

Cuando sienta carencia

Agradeceré la abundancia que me rodea, y recordaré que todo cuanto necesite me será dado.

Cuando me critiquen, me ofendan y me sienta herida,

Lo agradeceré por recordarme que no soy la imagen que he fabricado de mi misma

Cuando alguien me halague,

Lo agradeceré por mostrarme mi grandeza, y recordaré que lo que está en mí, está en él o ella, y esta en todos.

Cuando las cosas no vayan como yo quiero

Recordaré que no puedo ver la perfección de este momento, porque mi visión es limitada.

Cuando sienta dolor o sufrimiento

Lo abrigaré y caminaré con él un trecho del camino. Recibiré el regalo que tiene para mí, y a su debido tiempo me despediré de él y lo veré partir dejándome más plena y más segura.

 

Mireya Materán | instagramxyoutubefacebookwww

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • 9 extraños efectos secundarios del amor
    ¿Alguna vez has estado locamente enamorado? ¿O ciegamente enamorado? ¿O directamente enfermo de amor? Pues es hora de que sepas que estas expresiones tienen una base científica.  Los...
  • La Auto-disciplina
    La auto-disciplina puede ser considerada como un tipo de entrenamiento selectivo, creando nuevos hábitos de pensamiento, acción y habla orientada hacia una mejora personal y el logro de objetivos.
  • Dolor, Aceptación y Amor
    La mayoria de nosotros utilizamos el dolor como una excusa para hacernos victimas o victimarios ante una determinada situación que nos afecta. Perdidas soblimes e inesperadas como: 
  • El anciano y el caballo blanco (Reflexión)
    En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco. 
  • Buda y la Ira (Reflexión)
     En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo...
Publicidad