Un Egregor es una entidad psíquica, autónoma, capaz de influir en los pensamientos de una persona o de un grupo, Se produce cuando colectivamente se piensa en algo de forma repetida y ese pensamiento tiene un alto contenido de emoción. Las características de los objetivos del colectivo son lo que le dan sus cualidades específicas al egregor, mientras que las emociones son las que le dan la fuerza.
Metafóricamente podríamos decir que la emoción es el "material" y la atención es la dirección y "la forma".
Es perfectamente comprensible que el alcance y el poder de un egregor es directamente proporcional a la cantidad de personas que lo crean y sostienen con sus emociones y su atención
Es importante saber que los pensamientos son energías, y que los mismos se “pegan” de los espacios físicos.
Si varias personas piensan constantemente negativo sobre un asunto, y además este pensamiento viene acompañado de un alto contenido emocional, se va creando un egregor negativo.
Si varias personas constantemente piensan en positivo, bendicen y agradecen, en ese espacio se crea un Egregor Positivo.
Un ejemplo donde podemos vivenciar estos egregor, es cuando llega a un sitio, y se siente muy bien, o por el contrario, sientes que algo te molesta y hasta te puedes poner de mal humor, cuando eso pasa es porque hay un pensamiento positivo o negativo en el espacio.
Tipos de Pensamientos:
Existen dos tipos de pensamientos; los positivos y los negativos. Los pensamientos negativos son opacos, oscuros, de baja vibración, afectan a quienes van dirigidos y rodean al individuo que los emitió en una atmósfera pesada, oscura, como algunos llaman con "malas vibraciones".
Por el contrario, los pensamientos altruistas, positivos, siembran en nuestro subconsciente un semillero maravilloso con vibraciones luminosas, estimulándolas en lo positivo, en lo luminoso, nos proporcionan salud, belleza, energía, etc.
Cuidar lo que pensamos:
Somos responsables de nuestros pensamientos, a ellos lo podemos controlar, independientemente de las situaciones que estemos viviendo.
En el momento que asumimos nuestra responsabilidad por lo que estamos viviendo y comenzamos a cambiar nuestro nivel vibracional, a través de afirmaciones, bendiciendo, agradeciendo, podemos modificar esos egregores negativos que constantemente, seguro estamos creando.
Si queremos tener una mejor vida, es hora de cambiar todo aquello que pensamos, decimos y hacemos, ya que esa fórmula de pensamiento-palabra y acción, crean nuestro destino.
Hasta la próxima entrega.






