Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • ¿Cómo conquistar a un Piscis?
    Los Piscis son las personas que nacieron entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, y se caracterizan por ser soñadores, compasivos, artísticos e ilusorios. Son el signo del agua, por lo que tienen...
  • Compatibilidad de Virgo
    ¿Quieres saber con qué signos es compatible Virgo? Puedes descubrir la compatibilidad de Virgo con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combinación que te...
  • Luz
    Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para...
  • Estar estresado reduce tu cerebro
    El estrés es una reacción natural del organismo ante situaciones que suponen un desafío o una amenaza. Sin embargo, cuando el estrés se vuelve crónico, intenso o incontrolable, puede tener efectos...
  • Cura para
    Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Publicidad