Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Lugares espirituales muy importantes del mundo
    La espiritualidad es un concepto que puede abarcar diferentes significados para muchas personas. Desde las religiones monoteístas hasta la energía del cosmos, la espiritualidad es una palabra...
  • Los frutos secos pueden hacer mucho por nuestra salud
    Los frutos secos son alimentos que se caracterizan por tener menos del 50% de agua en su composición y por ser ricos en nutrientes, especialmente en grasas insaturadas, proteínas, fibra, minerales,...
  • Perlas para el camino
     Cuando alguien me “quite algo” o pierda algo... Lo agradeceré, por ayudarme a recordar que no soy lo que he perdido.
  • Mucho cuidado con el asma
    El asma es una enfermedad crónica que afecta a las vías respiratorias, provocando que se inflamen, se estrechen y produzcan más mucosidad de lo normal. Esto dificulta el paso del aire y causa...
  • Lo mismo
     Es un adjetivo muy utilizado en castellano para señalar algo idéntico o que no es otro más que ese, es por ello que al referirnos a alguna persona lo empleamos. Yo mismo, si, tú mismo, él...
Publicidad