Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Reflexología
    La reflexología es una técnica que consiste en aplicar presión en puntos específicos de los pies, las manos, el rostro y las orejas, que se corresponden con diferentes órganos y partes del cuerpo....
  • Vampiros Emocionales
    También se les llama depredadores emocionales, no es fácil identificarlos, padecen un hambre real por alimentarse de las emociones de otros. Lo primero que hacen es sugestionarte con impresiones...
  • El mejor día
     ¿Cuál es el mejor día en la vida de una persona? Esto es una calificación muy personal, aunque pudiéramos decir que mayormente, es cuando se disfruta de la dicha del logro. Cuando alcanzamos...
  • ¿Barcos Fantasmas? El misterio del Pacífico
    Los barcos fantasmas son naves que, según la leyenda, vagan por los mares sin rumbo ni tripulación, a veces con signos de violencia o tragedia. Algunos son considerados presagios de mala suerte,...
  • La grulla y el cangrejo (Reflexión)
    Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Publicidad