Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Irresponsabilidad y Moda
    Decidí escribir estas lineas despues de ver varias imagines en redes sociales, donde jóvenes adolecentes, arriesgan su vida para obtener imagenes "geniales" para sus perfiles de las mismas, en una...
  • No te pierdas estos 15 efectivos hábitos para evitar la gripe
    La gripe es una enfermedad infecciosa causada por un virus que afecta al sistema respiratorio. Los síntomas más comunes son fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolor de cabeza,...
  • Aproximación a la Cábala
    La Sabiduría de la Cábala: El estudio de la Cábala  está envuelta en varias dificultades. Dicha ciencia se concentra en la dimensión espiritual y abstracta, para tratar sobre temas...
  • Orgasmo mejor para cerebro que Sudoku
    Un estudio publicado en la revista PLOS One en 2013, realizado por los investigadores Barry Komisaruk y Nan Wise de la Universidad Rutgers de Nueva Jersey, encontró que el orgasmo activa el...
  • Luz para el camino (Reflexión)
    Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Publicidad