Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Los Ciclos (Feng Shui)
    En cada habitación de la casa deberás identificar los elementos que están representados, y utilizar los ciclos de creación, reducción y control que se explican  más abajo para conseguir...
  • Tus ojos revelan si tendrás un derrame
    El derrame cerebral, también llamado accidente cerebrovascular (ACV), es una emergencia médica que ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro, causando la muerte de las células...
  • Estudio: Hijos pueden parecerse a expareja de la madre
    Sin necesidad de que haya infidelidad, un hijo podría parecerse a la pareja anterior de la madre. Aunque pueda sonar extraño, esta teoría es factible en el mundo animal.
  • Del pensamiento a la sabiduría sistémica
     Las especies modifican su ambiente, y ese nuevo ambiente impone nuevas restricciones a los individuos que habitan en él. Estas restricciones se convierten en una presión selectiva puesto que...
  • El amo y el Criado (Reflexión)
    Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la...
Publicidad