Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • El Mantra: Om Mani Padme Hum
    Puede que muchos conozcáis el mantra OM MANI PADME HUM. La mayoría de los occidentales asocia a este mantra con la compasión y lo traduce como "Salve la joya en el loto". 
  • Conoce los beneficios del yoga
    El yoga es una disciplina milenaria que nació en la India hace más de 4.000 años y que combina posturas corporales, respiración y meditación. El yoga tiene múltiples beneficios para la salud física,...
  • ¿Por qué tosemos más en los conciertos de música clásica?
    Si alguna vez has asistido a un concierto de música clásica, es probable que hayas notado que la tos es un sonido frecuente e indeseado que interrumpe el silencio y la armonía de la música. ¿A qué...
  • ¿Son envidiosos los perros?
    La envidia es una emoción compleja que a menudo asociamos con los humanos. Sin embargo, los estudios recientes sugieren que nuestros amigos caninos también pueden experimentar esta emoción. Pero,...
  • Cura para
    Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Publicidad