Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Mercurio Retrógrado: Más Allá del Caos
    Cuando Mercurio, el planeta de la comunicación y el pensamiento, entra en su fase retrógrada, el mundo parece sumergirse en un torbellino de malentendidos, fallas tecnológicas y retrasos.
  • Los Aries y el Sexo
     Con los Aries hay que prepararse un poco para "ser cazados". Al signo del carnero le encantan los retos y disfruta con la seducción Aries es atraído por pasión, la inteligencia y la...
  • Fases lunares
    La Luna, nuestro satélite natural, pasa por un ciclo de fases que se repite aproximadamente cada 29.5 días. Este ciclo, conocido como lunación, es el resultado de la posición relativa de la Luna, la...
  • Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
     La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo...
  • La Información
    Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No...
Publicidad